– Mariah!, estas ahí?…no contestabas el teléfono y regresé cuanto antes… Estás bien?… utilizaba ese tono condescendiente y explicativo, que denotaba prisa por demostrar inocencia…
– No contestaba el teléfono? – le replicó en un tono retador, elevando las cejas y mirándolo fijamente por unos segundos, pero no agregó más. Si creía que le armaría una escena estaba muy lejos de la realidad – saldrás de nuevo?, le preguntó en cambio.
Pero no esperó su respuesta. Se encaminó rápidamente a la cocina; le urgía una gran taza de café y el aroma en toda la casa indicaba que ya estaba listo. Tomó también un panecillo de esos que Emma preparaba diariamente y subió rápidamente a su estudio.
seguirá…
178 visitas
